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26 de mayo de 2017

La gran mayoría de nuestros clientes, sea una start-up o una PIME, nos hacen esta pregunta habitualmente. En general, se acostumbra a pensar que una patente solo se utiliza para registrar un producto y para evitar que un competidor pueda copiar esta tecnología. Pero esta no es una razón suficiente para decidirte a patentar si eres una PIME que no dispone de los recursos suficientes para enfrentarse a un competidor en un litigio judicial.

Según la opinión de un experto abogado de patentes de Silicon Valley, hay tres razones para patentar tu innovación:

  1. Aumentar el valor de la empresa. Los inversores esperan que las empresas de tecnología tengan patentes y pagarán un precio más alto, tanto en procesos de inversión como de adquisición.
  2. Incrementar el poder de negociación con un socio estratégico. Tener presentada una patente antes de signar un acuerdo de asociación, confiere ventajas para conseguir el máximo beneficio de participación en la nueva ‘joint-venture’, ya que permite argumentar ser el propietario de la tecnología principal.
  3. Evitar una demanda por infracción contra vuestra empresa. Debido a la enorme cantidad de tecnología que existe actualmente, aumentan las probabilidades que una parte de vuestro producto pueda infringir una patente que ya existe. Supongamos entonces, que vuestra tecnología pudiera estar infringiendo una patente registrada por un competidor. Es improbable que él intente utilizar esta infracción en contra vuestra si vosotros tenéis una patente que protege vuestra tecnología, pues probablemente este competidor también estará infringiendo vuestra patente con su producto actual, o con una versión futura del producto que tengan previsto llevar al mercado.

Pero he oído decir que no se puede patentar el software en Europa…

En realidad sí que se puede, aunque es un poco complicado. Según la Oficina Europea de Patentes, “un programa informático en sí mismo no es una invención patentable (artícule 52 (2) (c) y (3) EPC). Así, no es habitual que se conceda una patente para el código fuente de un programa, ya que éstos están protegidos por derechos de autor. Sin embargo, para que se conceda una patente para un programa informático, éste debe resolver un problema técnico de una manera innovadora y no de una manera que sea obvia.”

Para tener una mejor comprensión del software de patentes en Europa, un buen punto de partida es el blog de Bastian Best, un abogado de patentes europeas, que ofrece ejemplos fáciles para entenderlo y vídeos de corta duración que rompen con los conceptos erróneos y comunes relacionados con las patentes de software.

Entonces, cómo puedo empezar?

El primer paso es escoger un abogado de patentes. A continuación recomendamos tener en cuenta los siguientes aspectos que pueden ser de ayuda para encontrar a la persona más idónea:

  1. Escribir una buena patente es difícil. Ha de proteger tu creación y, al mismo tiempo, una amplia gama de variaciones de tu innovación para evitar que tus competidores trabajen a su alrededor. Escribir patentes es muy técnico y requiere muchos años para que sea perfecta. Pregunta al abogado cuántas solicitudes de patentes ha escrito. Los abogados más expertos en escribir solicitudes de patentes han escrito 100 o más.
  2. Comprueba que el abogado tenga un perfil técnico que sea relevante y adecuado en relación a  tu innovación, ya que al explicarla, él te debe ofrecer su opinión y describir las posibilidades de patentar, destacando los aspectos más  interesantes y lo que específicamente es patentable.
  3. Si eres una start-up, debes comprobar que el abogado entiende los ciclos de financiamiento de una start-up. Patentar en diferentes países es muy caro y por lo tanto es muy importante diseñar una estrategia de protección que tenga en cuenta la disponibilidad de financiamiento por parte de la empresa.